CAPITULO DOCE

NICOLAS DUERME

Holly ya no era la pequeña Holly, sino una preciosa y esbelta joven que llevaba una vida feliz, sus terrores infantiles quedaron olvidados hacía mucho. Todavía continuaba la practica de traer flores a su viejo amigo y cada víspera de Navidad iría al bosque oscuro para juntar frutitas rojas para decorar su cabaña la mañana de Navidad.

Era casi medio día, y cuando se acercaba a la cabaña notó cuan silenciosa y vacía parecía sin Nicolás agachado sobre su trabajo y sin humo saliendo de la chimenea.

Ella se escabulló dentro de la fría cabañita y lentamente abrió la puerta de la recamara.

"¿Por qué el querido Nicolás estaba tan cansado que se quedó dormido con su ropa puesta?, Murmuró tiernamente para la redonda figura recostada allá, todavía vestida con el brillante traje rojo con piel blanca las brillantes botas negras y la gorra puesta.

"Aquí está tu Holly," susurró la muchacha, agachándose sobre Nicolás.

Entonces con una exclamación de sobresalto arrojo las frutitas rojas sobre la tranquila figura y saltó atemorizada. Pasaron unos minutos antes de que Holly se diera cuenta de lo que debió haber sucedido y cuando ella regreso a acercarse a él, ella sollozó, "Pobre Nicolás, ¿Porqué tenías que morir?. Todos nosotros te amabamos tanto" Gentilmente arreglo las frutitas rojas alrededor en su cama y después corrió hacía afuera a la nieve y con lágrimas rodando por su cara llamó fuertemente a todos los aldeanos.

Ellos se juntaron en pequeños grupos para escuchar la historia. Las mujeres murmuraron con voz entrecortada por los sollozos. "¡Está muerto!" y estrechaban fuertemente a sus pequeños niños como para confortarlos por la perdida de su más querido amigo. Los hombres miraban por todos lados evitando mirarse a los ojos, porque ninguno quería ver las lagrimas que había. "Sí el está muerto," suspiraban profundamente.

"¿Quién está muerto mamá?¿Es Nicolás?" preguntaban los niños.

"Ya no vendrá a visitarnos la víspera de Navidad?

Y los padres tenían que esquivar las miradas de los niños porque no querían decir la terrible verdad "Sí Nicolás esta muerto"

Las campanas tocaron y la aldea estuvo en la oscuridad esa noche de Navidad. Vixen y su familia lloriquearon en sus establos y las frutitas rojas resplandecieron sobre el tranquilo y amado corazón con traje rojo.

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